El Ayuntamiento de Culiacán, junto con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en su delegación local, entregó el distintivo Orgullo Gastronómico a diez negocios que, por su longevidad y trayectoria, son considerados guardianes de la identidad culinaria de la capital sinaloense.
El reconocimiento no se queda solo en el nombre: los ganadores podrán usar el distintivo de forma oficial, obtener visibilidad en campañas turísticas del municipio y sumarse a una ruta gastronómica pensada para promover estos negocios entre locales y visitantes.
Estos son los diez establecimientos premiados:
Birriería San Blas
Con una historia que arranca en 1988, San Blas se ha ganado un lugar entre los especialistas en birria más reconocidos de Culiacán. Su propuesta gira en torno a la carne de chivo, servida en caldo, tacos y otras presentaciones, siguiendo una receta que el propio negocio considera parte de su tradición. Hoy tiene presencia en distintos puntos de la ciudad.
Cenaduría La Uva
Cerca del Mercadito Rafael Buelna, La Uva lleva más de 60 años sirviendo gastronomía popular culichi. Su menú conserva platillos como pozole, tamales, gorditas y tostadas, y su permanencia durante décadas la ha convertido en parte de la memoria gastronómica de la ciudad.
El Palomar de los Pobres
Nació en 1957 como una fonda típica sinaloense, con mesas al aire libre donde se servía carne asada, frijoles de olla y tortillas doradas. En 1982 el negocio pasó a manos de Gabriela González de la Peña y el doctor Luis Carlos Gómez Ponce, quienes lo convirtieron en el restaurante familiar que es hoy. Con casi 70 años encima, mantiene como sello su carne asada tipo sirloin —la palomilla— y platillos con nombres alusivos a las palomas, como el Palomazo y el Palomino. Actualmente cuenta con varias sucursales en Culiacán.
Los Arcos
Uno de los nombres más representativos de la industria restaurantera nacida en Culiacán. Abrió su primer local en 1977 y con el tiempo desarrolló una cadena presente en distintos estados del país. Más allá de su cocina de mariscos, es célebre por platillos que ya forman parte de la identidad gastronómica sinaloense, como el taco gobernador y el filete culichi.
Mariscos Los Arbolitos
Ubicado sobre la avenida Patria, en la colonia Las Huertas, Los Arbolitos representa la oferta tradicional de pescados y mariscos preparados al estilo sinaloense. El propio directorio turístico del Ayuntamiento lo incluye entre los referentes de este segmento en la ciudad.
Menudería Sicairos
En el Mercado Rafael Buelna, Sicairos se distingue por operar las 24 horas del día, atendiendo desde familias que llegan por la mañana hasta comensales de madrugada. Ahí se preparan diariamente más de 100 kilos de carne para el menudo, un horario continuo que lo ha vuelto tradición para varias generaciones de culiacanenses.
Restaurante El Pipirin
Referente de los antojitos tradicionales de la ciudad, con una oferta que incluye tacos dorados, tortas, quesadillas y su famoso asado, acompañados de aguas frescas y otros platillos de cocina mexicana. Los tacos dorados son, según su propia carta, uno de los productos centrales del negocio, que hoy tiene presencia en varios puntos de Culiacán.
Restaurante Panamá
Una de las marcas gastronómicas más arraigadas de Sinaloa, ligada a la historia empresarial de la familia Osuna Vidaurri. Combina restaurante y pastelería, con una oferta que va de la cocina mexicana y los desayunos hasta la comida regional y la repostería, y se ha expandido a distintas ciudades del estado.
Tacos de Cabeza de la Juárez
Con 63 años de historia, es uno de los negocios callejeros más emblemáticos del Centro de Culiacán. Lo fundó en 1962 Jorge Sánchez Osuna, quien llegó a la ciudad desde El Verde, Concordia, y comenzó el negocio tras trabajar en una taquería de cabeza de res. Después de varias mudanzas, se estableció en la esquina de Benito Juárez y Jorge Almada, donde opera desde 2003.
Tortas Mr. Leo’s
Especialista en un formato de comida rápida que aquí adquirió identidad propia: las tortas ahogadas estilo culichi, con distintos rellenos y su característica salsa. El negocio ofrece servicio a domicilio y para recoger en el centro de la ciudad.
Dos categorías más
El distintivo, que lleva el nombre “Mi Gusto Es”, no se limita a restaurantes consolidados. También reconoció a cinco portadores de la Salvaguarda de la Herencia Gastronómica Local —personas que mantienen vivas recetas e ingredientes heredados de generación en generación, entre ellas Clara Lizárraga Acosta, de Quesos Tacuichamona, y María Guadalupe García Camarena, de Tamales y Esquites Doña Lupita— y premió a otros cinco bajo la categoría Innovación con Raíz Sinaloense, dedicada a una nueva generación de chefs y emprendedores que reinterpretan la cocina local sin perder su vínculo con los ingredientes y técnicas del estado.
Con este reconocimiento, Culiacán pone en el mapa a los sabores que, durante décadas, han construido su identidad gastronómica, y abre una ruta para que más personas los descubran.
